El Heraldo de México
AGO. 03 (El Heraldo Digital).– Salir a caminar es una de las actividades físicas más simples y accesibles para mejorar la salud. No requiere equipamiento especial, puede realizarse casi en cualquier lugar y, además, ofrece beneficios comprobados para el organismo.
Sin embargo, la vida moderna ha incrementado notablemente los niveles de sedentarismo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pasar demasiado tiempo sentado aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión, hiperglucemia, sobrepeso y obesidad.
Estas afecciones, en conjunto, representan la principal causa de muerte en el mundo y provocan cerca de 17,9 millones de fallecimientos al año.
Caminar ayuda a controlar los niveles de glucosa
Frente a este escenario, los especialistas recomiendan realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria. Entre las opciones más recomendadas aparece caminar, una práctica que puede contribuir a mejorar la salud metabólica y cardiovascular.
En este sentido, un estudio realizado por la Universidad de Limerick, en Irlanda, encontró que las personas que caminan con mayor frecuencia o pasan menos tiempo sentadas presentan niveles más bajos de glucosa después de las comidas. La investigación concluyó que caminar ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y también puede disminuir la resistencia a la insulina, uno de los factores asociados al desarrollo de diabetes tipo 2.
La hora recomendada para caminar y evitar picos de glucosa
Los investigadores señalaron que el momento en que se realiza la caminata puede influir en sus efectos sobre la glucosa en sangre. De acuerdo con el estudio de la Universidad de Limerick, la mejor opción es salir a caminar aproximadamente una hora o una hora y media después de haber comido. En ese período, el cuerpo suele experimentar un aumento natural de azúcar en sangre y la actividad física ayuda a regularlo.
La caminata favorece que los músculos utilicen la glucosa como fuente de energía, lo que contribuye a reducir los picos de azúcar y mejorar el control metabólico. Los especialistas también remarcaron que no es necesario realizar una caminata intensa. Mantener un ritmo moderado o normal ya puede generar beneficios, siempre que la actividad se realice de forma constante. De esta manera, un hábito tan simple como caminar después de las comidas puede convertirse en una estrategia eficaz para mejorar la salud y ayudar a mantener equilibrados los niveles de glucosa. (iM-rrc).















