La fiesta grande de Chiapa de Corzo, dentro de la polémica y la discusión popular. –
Muy lamentable y preocupante la algarabía, travesura y enredo de contundencia desordenada que se ha suscitado alrededor de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, una de las tradiciones más emblemáticas de la entidad, que celebra cada año del 4 al 23 de enero su tradicional Fiesta Grande, considerada la festividad más importante de este Pueblo Mágico. Esta celebración no solo enaltece las tradiciones religiosas y culturales del lugar, sino que también lo convierte en un atractivo imperdible para viajeros de todo el mundo.
Durante más de dos semanas, el pueblo se llena de color, música y devoción para rendir homenaje a San Sebastián Mártir, al Señor de Esquipulas y a San Antonio Abad. Las calles cobran vida con carros alegóricos, juegos pirotécnicos, misas, procesiones y danzas tradicionales que reflejan el profundo arraigo cultural de la comunidad. Inclusive para muchos observadores el momento más emblemático de la Fiesta Grande es la Danza de los Parachicos, que ha sido reconocida y declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Toda una postal de chiapanequidad que enaltece una de las tradiciones más importantes en el país, junto a esta fiesta de Parachicos, también desfilan las “chuntas”, hombres vestidos de mujeres que representan a las criadas de la señora española. Esta mezcla de historia, fe y alegría da vida a una fiesta que es símbolo de identidad chiapaneca. Sin embargo, nuevamente este enero del 2026, se apareció el fantasma de la falta de respeto, el fantasma de los desacatos, las desobediencias y mucha indisciplina, que lejos de beneficiar la imagen de la “Fiesta Grande” la desdibuja, la despinta y lo grave la desvanece de su fama que arrastra esta fiesta de chiapanequidad. Los primeros dias de arranque este carnaval de hombres disfrazados de mujeres muchos se fueron por el consumismo de alcohol que culminaba en actos obscenos, deshonestos, y algunos mencionaron hasta la palabra “impúdicos”. Los Chuntaes fueron eso -algunos de ellos- se desbordaron indisciplinadamente haciendo actos fuera de toda tradición religiosa que ofendió hasta a los mismos Chiapacorceños.
.Desde que empezó esta fiesta del 2026, se han recibido muchas denuncias públicas y en redes sociales, para que alguien ponga orden con los “Chuntas”, Ayer Diario de Chiapas, bajo el titulo de “La metamorfosis de la Fiesta Grande de Chiapa”, señaló también que la Fiesta chiapaneca lamentablemente tras el colorido de las máscaras y el sonido del tambor, creció una preocupación profunda entre los habitantes: la distorsión de su esencia religiosa y, particularmente la de la chuntá, y el riesgo que esto representa para su estatus de Pueblo Mágico.
Y agrega: “Lo que hoy se percibe como un desfile de hombres con maquillaje recargado y vestidos de mujer, dista mucho de la raíz que dio vida a la tradición en el siglo XVII. Carlos Rafael Coutiño Camacho, habitante del municipio, advierte que la chuntá ha sufrido variaciones que hoy generan discrepancias entre las familias locales. “En sus orígenes, la chuntá no eran hombres maquillados. Eran mujeres que repartían dulces y frutas”, explican los que llevan la historia de lo que ocurre cada año en Chiapa de Corzo.
Se explica también que “Aunque los hombres comenzaron a integrarse a la danza con pequeñas máscaras, el giro radical ocurrió en la década de 1970. Desde entonces se incorporaron elementos ajenos: el uso del maquillaje excesivo, el traje de chiapaneca portado por varones y, de manera más preocupante en años recientes, un vínculo estrecho con el consumo desmedido de alcohol.” Y se remata:
“Esta metamorfosis no es un tema menor. Para un municipio que ostenta el título de Pueblo Mágico desde 2012, la preservación de la autenticidad es un requisito de permanencia ante la Secretaría de Turismo (SECTUR). Según el marco legal del programa, si las tradiciones se comercializan en exceso o pierden su esencia religiosa y costumbrista, el nombramiento corre peligro. La preocupación de habitantes radica en que los excesos están “agraviando el marco costumbrista” de figuras centrales como el Parachico, reconocido por la UNESCO, y las ofrendas de las enramas. La conservación de Chiapa de Corzo no sólo se libra en las calles durante la danza, sino también en sus muros. La Fuente Mudéjar, joya del siglo XVI y símbolo máximo del pueblo, exige un mantenimiento riguroso que evite cualquier alteración a su estilo morisco.”
Del mismo modo, el Exconvento de Santo Domingo y el Templo de San Sebastián fungen como pilares de una estética colonial que debe protegerse frente al avance de construcciones modernas que amenazan con romper la armonía visual del centro histórico. La identidad de Chiapa de Corzo terminó por modelar la de todo Chiapas; sus colores y su mística son hoy símbolos internacionales. Por ello, la comunidad se enfrenta al reto de equilibrar la algarabía propia de la fiesta con el respeto al sentido de la misma. (Diario de Chiapas)
Urge un código de ética, de respeto y acatamiento a una tradición histórica.
Tal vez lo que urge en la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, es un código de ética entre los “chuntas” y que se evite más el consumo de alcohol para evitar el padecimiento que surge del espectro del alcoholismo de una compleja mezcla de factores genéticos, psicológicos, sociales y ambientales, incluyendo la herencia familiar, problemas de salud mental como depresión o trauma, presión social y curiosidad, estrés, baja autoestima, y la facilidad de acceso al alcohol, llevando a un consumo compulsivo para evadir problemas emocionales que en este caso se despojan de sus traumas y aquello se convierte en un escenario de que afloran otros atributos utilizando una oportunidad de hacerse público pintado de mujer. Una postal digna para la psicología. Así las cosas. .
Sin precedente construcción de calles en Tuxtla Gutiérrez. Se Inauguran bulevar Emilio Rabasa
Sin precedente el trabajo municipal del alcalde Tuxtleco Ángel Torres, con la construcción de calles en la capital , y muchas de esas calles que llevaban hasta 30 años de exigencia popular, pero como nunca este fenómeno histórico de construcción de calles desde el municipio, y si sumamos la del gobierno del estado, hablaremos de que Tuxtla Gutiérrez, rompe racord en este tipo de obras que tanto se requiere para la modernidad de la capital, y lo más preciado, la conectividad y movilidad del propio transporte para acercar más a la población con plazas, escuelas, iglesias, hay un “cambio de vida” total en la población que se le provee estas construcciones de calles que ya son un precedente en el centro del estado. Es brindarle regocijo y satisfacción al ciudadano.
Este fin de semana se inauguró el Boulevard Emilio Rabasa, en la colonia Agua Azul, una obra que responde a una deuda histórica con las familias, al brindar una vialidad digna, segura y de calidad para todos. Son acciones dentro de un programa denominado, “Calles Felices” en la ciudad, enfocado en mejorar la imagen urbana, y la movilidad. El nuevo boulevard transforma el acceso a la colonia Agua Azul y mejora la calidad de vida de sus habitantes. Durante el marco de la inauguración, el presidente Ángel Torres recorrió la vialidad, acompañado de los vecinos y vecinas. Una obra de primerísima línea de justicia social. ( Dixe)








